sábado, 14 de julio de 2012


Sociedad de bajo coste
Es curioso cuando uno encuentra su propia reflexión personal en algún medio. De repente, se siente reconfortado y agradecido por la compañía…
Hace tiempo tengo la sensación de vivir en una sociedad como la que describe Vicente Verdú en “Sociedad de bajo coste” (El País, 19 Feb. 12) . Y por eso no quiero dejar de señalar esta reflexión y esta crítica que, en mi opinión es tan claramente detectable hoy día.
Y es que con la actual crisis muchos se han preguntado si el deterioro general al que hemos llegado no se debe también al deterioro de la calidad de las personas. A lo que va unido la eterna dialéctica de si es la sociedad quien decide el valor de los individuos o son los individuos quienes perjudican a las sociedad?  A partir de lo cual, Verdú se interroga sobre si ha sido la codicia de los agentes financieros quienes desencadenaron esta gran crisis o fue el sistema neoliberal quien arrolló los pilares que habían proporcionado estabilidad y prosperidad durante más de 10 años seguidos? Sea como sea, su resultado queda materializado hoy día, según Verdú, en una sociedad cuya insignia es el low cost. Precios bajos, corta obsolescencia de artefactos, cortas amistades y amores, “vínculos que a su brevedad suman la propensión a la avería”. Y, es que, a esa inmoralidad del sistema económico se une la carga de la débil moral cívica o personal. “La pérdida de importancia de la integridad es la pérdida de importancia del mundo”
En cualquier caso, no es solo Vicente Verdú el único en denunciar esto, son muchos otros los que advierten la superficialidad de los vínculos afectivos. Carencia de o lazos profundos que conduce a  no vivir experiencias afectivas de calidad. Con los años se ha producido una clara apertura social lo que implica también una mayor libertad para elegir cómo queremos relacionarnos.
Otros lo han llamado el imperio de lo efímero (G. Lipotvetsky) denunciando una sociedad dirigida por la moda y no por ideologías o ideales políticos. Moda como principio que organiza la vida cotidiana de los individuos y la producción socio-cultural, dictando así los cambios de gustos, valores, tendencias y costumbres. Y decir moda no es otra cosa que decir, institucionalización del consumo, seducción de los sentidos, proliferación de nuevos modelos, creación a gran escala de necesidades artificiales, organización social de la apariencia, generalización de lo efímero. “Se cultiva el gusto por lo nuevo y diferente más que por lo verdadero y bueno. Las conciencias se mueven bajo el imperio de lo superficial y caduco.” Así se critica un estilo de vida en la movilidad y el cambio permanente extrapolable a cada vez más aspectos de nuestra vida.
Gilles Lipotvetsky, filósofo y sociólogo francés, plantea una visión de la sociedad regida por un neoliberalismo narcisista. Su obra, de hecho, gira fundamentalmente en torno a la evolución y desarrollo del individualismo actual. Análisis que se centra en la creación de una nueva categoría del pensamiento frente a la ambigua concepción de posmodernidad, la hipermodernidad. Lipotvetsky afirma que la posmodernidad ya no sirve para describir el momento actual de las sociedades liberales. “Estamos en un momento histórico donde no existen sistemas alternativos al presente y donde el mercado ha impuesto su ley”. Con la hipermodernidad, presenta un mundo caracterizado por la invasión de las nuevas tecnologías y la modificación del concepto de cultura, que se forma ahora a través del capitalismo, del imperio del hiperindividualismo y de la tecnociencia. La cultura, dirá,  es ahora inseparable de la industria comercial y abarca todos los rincones del planeta, tiene aspiraciones concretas planetarias, independientemente del nivel económico.
El acceso democrático al lujo, y el híper-consumo han provocado grandes desequilibrios internos en la relación del individuo consigo mismo. La economía ocupa uno de los papeles relevantes que mejor condicionan a la sociedad en la que vivimos. Existe un nuevo concepto de cultura, la cultura-mundo, que dista mucho del tradicional enfoque que en su día puso en marcha la Ilustración con la asociación de este término a los conocimientos humanísticos. La cultura-mundo actual significa el fin de la heterogeneidad tradicional de la esfera cultural y la llegada de la universalización de la cultura comercial, conquistando las esferas de la vida social, los estilos de vida y casi todas las esferas de las actividades humanas. En esta nueva cultura encontramos nuevos problemas con repercusiones globales pero al mismo tiempo también tenemos crisis existenciales; de este modo, Lipovetsky argumenta que el mundo se ha vuelto cultura y que, a su vez, la cultura se ha vuelto mundo.
Ideas.

sábado, 12 de mayo de 2012

Orgullo de abuelo...


DE LOS CUARENTA PARA ARRIBA, MÓJATE LA BARRIGA… (Revista Española de Educación Física, Número 123 - Enero 1960)
Julio Llorente Sanchiz, Entrenador Nacional de Natación

DÍGAME, señor mío, ¿para qué quiere que me moje la barriga y por qué me tutea usted?
Lo del tuteo, respetable señor, es por seguirle la corriente al refrán y en lo referente a su no menos respetable barriga trataré de explicarle, convencerle y hacerle un adepto.
¿Se ha fijado usted en las edades que murieron D. Juan de Austria, Felipe el Hermoso o Gustavo Adolfo Bécquer? Muy jóvenes amigo mío, ridículamente jóvenes. ¿Sabe usted que Tutankamón, el gran faraón, tenía tan solo dieciocho años cuando hubo de verdarle y conservarle en betún y alcanfor?
Observe, amigo mío, por contraste a los conductores actuales del mundo: Eisenhower, Adenauer, el viejo Churchill todavía de la actividad artística y literaria. Ha cambiado en longitud el trazado de la curva de la vida en su crecer, madurar y declinar e incluso el sentido de la vida misma.
¿Qué por qué le digo todo esto? ¿Qué a donde voy a parar con todas estas disquisiciones? Espere, respetable señor y querido amigo, porque lo que deseo es llevarle, arrastrarle para que sea de los míos. Pero deseo un convencido y no un entusiasta pasajero de débil voluntad.
Aparte de algún que otro Matusalén, duro como una roca, la muerte segaba en tierno hace muchos años. Una gripe maligna barría Europa y el mundo con más violencia que diez guerras juntas. No había penicilina ni antibióticos, ni sulfamidas, ni apenas vacunas. Hoy, en cambio, es difícil y los viejos perduran.
Pero vivir en viejo no vale la pena. Vivir jubilado d toda actividad, la mano cansada y temblorosa sobre el bastón, la mirada vidriosa contemplando un eterno invierno y el oído sordo al cantar de los pájaros, eso no lo quiere nadie.
Olvide, sin embargo, la descripción arcaica del viejo arcaico. Usted es joven, aunque no lo crea muchas veces; usted tiene tan sólo los músculos dormidos y cansados bajo la grasa y su espíritu está teñido de gris. Hagamos juntos una cabriola, ríase aunque le suene a hueco y a falso las primeras risas; pero por Dios suelte antes la colilla del puro si puede ser para siempre y aparte la copa de coñac como quien no quiere la cosa. No, no es ascetismo es más bien materialismo sin pecado lo que vamos a emprender. Y no me creo superior al permitirme un consejo, soy simplemente un convencido, fanáticamente convencido de una nueva doctrina que desea un nuevo prosélito.
Coja un álbum de fotografías de principio de siglo y contemple a los señores de su edad. Respetables, demasiado respetables. Señores sedentarios apegados al sillón. Las más veces sobra de kilo, alguna vez como tortuguitas consumidas escapándose por el amplio cauce de un cuello duro.
Ellos posaban en la postura que correspondía entonces a un cuarentón o a un cincuentón: gravedad, chaleco como un corsé, escaso movimiento. Deportes: julepe, subasta y chamelo. Alimentación suculenta y abundante.
Actualmente, D. Juan de Austria si viniera en la edad en que murió estaría tratando de terminar agrónomos y usted, señor mío, actualmente apechuga bravamente con una tesis doctoral y se presenta a unas oposiciones si se lo ponen por delante. Hogaño están en el activo, en ascensión los que antaño estaban en el pasivo, en el declinar. Sea, pues, joven y emprendedor porque entre otras razones no le queda a usted más remedio.
¿Canta usted por las mañanas mientras se afeita? Hágalo desde ahora mismo. Tengo un amigo médico que me asegura que ningún cantante padece de hipertensión. Las bases pulmonares se ventilan, el carbónico residual escapa al exterior, la sangre circula alegremente por cien arroyuelos juguetones con sus orillas cuajadas de amapolas. Y aquí humildemente quiero apuntarme el primer tanto: la canción que usted quizás no tenga el humor de cantar y prolongar lo suficiente en la mañana amenazadora de un lunes, pongamos, como ejemplo, la puede cantar silenciosamente por usted y para una sirena dulce o salada llamada NATACIÓN.
Acuda a nuestra piscina cubierta. Ahora en pleno invierno. Usted llegará con su gabán, su bufanda y su complejo de viejo; esperará encontrar jovenzuelos y solamente gráciles jovenzuelos. Pues no! Por lo pronto tres calvas flotando alegremente, sí señor, alegremente. ¿Condición social y económica?: un taxista nocturno, un médico, un delineante. Observe ahora a aquel hombre que entra con aire cansado; es un tipógrafo un tanto agotado por su jornada de trabajo. Lo verá usted renacer como el ave fénix en cuanto se haya mecido entre las aguas al compás de una braza marinera. Aquel señor con aspecto de inglés, es un catedrático español capaz de nadar miles de metros a su ritmo lento y saludable.
¿Campeones en su juventud? No, señor. Perdone que señale con el dedo: aquél vino hace tres años arrastrando una pierna que conoció ya la ciática en su temprana edad; éste vino tristemente vencido por la obesidad del cuerpo y del alma; aquél para escapar de algo que puede ser el humo de su oficina o la angustia de cada día…
¿Entonces yo?... Sí, usted vendrá. Usted vendrá y se quedará en la tertulia de los viejos amigos que dejaron la vejez arrinconada sobre el tapete verde plata de las aguas. Cunado usted entre no verá más que sonrisas de aliento y bienvenida.
¿Qué no sabe nadar? Casi estoy por decirle que mejor. Yo le enseñaré. En tres días flotará, en una semana iniciará una doble braza rudimentaria, al final de la temporada su brazada será perfecta. Será usted mismo e que en la temporada siguiente pedirá consejo sobre nuevos estilos.
Descuide que no sentirá usted pereza; si viene una semana vendrá siempre, se notará enfermo si falta a la cita. La natación es una novia fiel en el deporte, novia que termina siempre en esposa. Sinceramente salvo un Di Stefano no es saludable ni apetecible darle al balón en cuanto se pasa de los veinticinco, aparte de que para ellos es necesario que veintidós señores se pongan de acuerdo en día y hora. La equitación tranquila, burguesa y regalada necesita caballo naturalmente y un caballo que come un par de piensos todos los días. A la postre es el caballo quien se mantiene en forma con este tipo de equitación. Sí señor, me parece bien el deporte de frontón, pero volvemos a lo mismo, usted debe buscar un compadre o tres compadres más y quizá por su profesión esté obligado a mantener unas manos cuidadas y sensibles. Además ahora, y por Dios sin tratar de apabullarle, le ofreceré otros argumentos prácticos.
¿Se da usted cuenta de que una caída de esquí, por ejemplo, puede ocasionarle una factura de columna vertebral que le tenga seis meses inmóvil y sin poderlo ganar como dice el pobre del cuento? Y más aún! Seamos jóvenes, pero con prudencia. En nuestra actividad deportiva de diario no es conveniente para los que ya no somos colegiales el espíritu desordenado de competición; ganar en el frontón rematar en fútbol. Lo que necesitamos es una marcha moderada y optimista en el deporte por un suave sendero, mientras el corazón cantando o latiendo alegremente, sin nudos, sin congojas. Y esto es lo que le ofrece a usted la natación, respetable señor nuestro.

domingo, 19 de febrero de 2012

¿Por qué reflexionar sobre la felicidad, el saber, el sentido de las cosas,… por qué reflexionar a fin de cuentas? ¿Qué importancia tiene forjarse un pensamiento propio, un pensamiento crítico? Pues bien, una de las posibles respuestas pueda encontrarse en la importancia de alcanzar una suficiente claridad mental que nos permita echar luz sobre el abundante ocultismo y confusión que nos rodea. La información y la velocidad en que discurren los acontecimientos, las infinitas interconexiones, la comunicación, la realidad,… la falta de referencias claras o la pérdida de conciencia de las mismas como consecuencia del tipo de sociedad en que vivimos, conducen inevitablemente a calles cortadas, callejones sin salida o, simplemente, a un laberinto de falsos destinos y nos mantiene en un estado de vacío de cualquier ilusión real de la claridad mental de concentración y enfoque.
Stuart Mill afirmó que la dignidad del ser humano está en nuestra inclinación al conocimiento, en la satisfacción de los deseos intelectuales. Con esto no se pretende insinuar que haya hombres que sean más que otros o más dignos de serlo por el hecho de saber más. Se trata simplemente de una cuestión de categorías de placeres según la cual, existirían distintos tipos de apetencias o deseos humanos cada uno de los cuales tendría un determinado nivel. La satisfacción de tales deseos junto con el consecuente placer originado daría lugar a cierto grado de felicidad.
Según Mill, deberíamos renunciar al cúmulo de placeres primarios por los intelectuales, pues aun siendo éstos más difíciles de satisfacer y más lenta su culminación, son beneficiosos, según el principio de utilidad, por otorgarnos una felicidad de superior calidad. Por tanto, si tenemos la oportunidad de aumentar nuestro conocimiento y estimular el placer intelectual que conllevaría el hacerlo, no debemos temer la renuncia a una parte de nuestra vida feliz, colmada de placeres más sencillos y rápidos de conseguir, porque tendremos la recompensa de otro tipo de felicidad.

jueves, 26 de enero de 2012

El mundo al revés...

http://www.publico.es/espana/418727/la-prensa-internacional-perpleja-por-el-juicio-a-garzon

http://www.publico.es/espana/418711/el-jurado-declara-a-camps-y-costa-no-culpables-por-la-minima

Todo final merece su momento de reflexión…

Llego al ecuador del curso y al final de la única asignatura cuatrimestral de este año, Sistema Económico Mundial, que me gustaría despedir con la siguiente poesía de Benedetti:

Entre siempre y jamás
el rumbo el mundo oscilan
y ya que amor y odio
nos vuelven categóricos
pongamos etiquetas
de rutina y tanteo

-jamás volveré a verte
-unidos para siempre
-no morirán jamás
-siempre y cuando me admitan
-jamás de los jamases
-(y hasta la fe dialéctica
de) por siempre jamás
-etcétera etcétera

de acuerdo
pero en tanto
que un siempre abre un futuro
y un jamás se hace un abismo
mi siempre puede ser
jamás de otros tantos

siempre es una meseta
con borde con final
jamás es una oscura
caverna de imposibles
y sin embargo a veces
nos ayuda un indicio

que cada siempre lleva
su hueso de jamás
que los jamases tienen
arrebatos de siempres

así
incansablemente
insobornablemente
entre siempre y jamás
fluye la vida insomne
pasan los grandes ojos
abiertos de la vida.

Gracias por compartir esa otra visión...

martes, 17 de enero de 2012

Brasil

Hoy los compañeros nos han hablado sobre Brasil, un país emergente o ya emergido como se ha mencionado. Brasil, sin duda forma parte evidente de un gran cambio en la economía, una economía en mutación del oeste al este. Sin embargo, Brasil ha emergido como lo ha hecho por la proyección de futuro con la que se ha desplegado y que ha supuesto el ensamblado de una economía fuerte, sólida y estable. Además, el enorme crecimiento que ha experimentado, le ha concedido un nuevo estatus como actor político internacional.
A mi me gustaría añadir la declaración del politólogo y profesor de Relaciones Internacionales en la Fundación Getulio Vargas de Río, Mauricio Montoro, con relación a los tres factores que han situado a Brasil como una de las mayores influencias en el escenario internacional: 
En primer lugar, el crecimiento de su economía, que es la sexta más grande del mundo.
En segundo lugar, la estabilidad democrática en una región de Latinoamérica donde es poco común y ni lo ha sido siquiera en la propia historia brasileña.
Y, por último, la inclusión social (hay 40 millones menos de pobres que hace 10 años, y aunque todavía hay mucha desigualdad, ésta está disminuyendo constantemente desde hace 15 años).
Este último factor me parece especialmente revelador, pues aunque el sistema global pueda valorar un crecimiento constante, elevado y a toda costa, lo que realmente importa es el fomento de la justicia social y el trabajo y esfuerzo por estrechar esa brecha de desigualdades entre ricos y pobres generadora de tantas injusticias.


lunes, 16 de enero de 2012

Japón, economía de burbuja

Hoy el tema del trabajo presentado en clase giraba en torno a Japón y las particularidades de su economía.
En primer lugar, se han mencionado los puntos claves del sistema japonés, entre los cuales se encuentra fundamentalmente una cultura y costumbres muy alejadas de lo que entendemos por cultura occidental.
Y en segundo lugar, se ha hablado más en profundidad de los rasgos característicos de su economía y cómo ésta ha evolucionado a lo largo de los años.
Japón creció enormemente después de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, su economía se vio tremendamente afectada por una fuerte recesión resultado de la explosión de la burbuja inmobiliaria. Lo cual le ha hecho perder posiciones en la carrera del capitalismo.
Japón sufrió la misma crisis que estamos sufriendo ahora nosotros, diez años antes, pero eso sí, nadie pareció aprender la lección en el resto del mundo.
Como ha destacado un compañero, Japón ha creado su propio capitalismo. Un capitalismo que, aunque parezca contradictorio, se ha mezclado con una cultura que poco tiene que ver con la nuestra, y es por eso por lo que ha dado lugar a un sistema tan particular.
Al final de la presentación se han subrayado una serie de rasgos típicos de Japón y que todos deberíamos incorporar en pos en un mundo mejor. 
Estos puntos pueden enumerarse de la siguiente manera:
1. Un carácter innovador muy particular basado en el respeto y la humildad.
2. Importancia de la calidad antes que el beneficio.
3. Sistema de humildad grupal basado en el consenso.
4. Estabilidad desde el punto de vista social.
5. Integración como país y sociedad.